La inocencia se esconde en tus caricias.
Tu mirada es capaz de decir te quiero.
Tus días son ideales, siempre que aprendes a sonreír.
No hay manera de esconder lo que sientes, porque eres transparente.
La voluntad no lo puede todo.
Luchar es difícil, pero no imposible.
Yo lucho e intento hacerlo por ti.
Porque me nace y porque es lo que quiero.
¿Cómo se hace para ser dueño de tus sonrisas?
¿Para enseñarle a tu corazón que aún sabe querer?
Demostrarte que no siempre será lo mismo
Y que antes que llorar, vale más tu sonrisa.
lunes, 21 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario