Hay momentos en que no sé cómo decirlo.
Es que esa verdad puede significar una despedida.
No me atrevo a ese adiós, porque no sé lo que pueda suceder.
Quisiera una respuesta, pero es necesario esa pregunta.
Por eso duele pensarte.
Duele saber todo lo que te molesta
Y no poder ayudarte.
Duele quererte y no poder decírtelo.
Callar lo que siento sólo por hacer bien.
Tenerle temor al futuro sin vivir el presente.
Pero esto no puede durar toda la vida.
viernes, 18 de junio de 2010
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